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jueves, 26 de julio de 2018

Exposición colectiva "Històries de joguets"

“Hace justo un año un grupo de 26 artistas, diseñadores/as y creativos/as locales nos organizamos para dar forma a la primera exposición colectiva sobre el Valle del Juguete. Como en las reacciones químicas más explosivas, la combinación se produjo de manera espontánea, siendo el Museo del Juguete el detonante. Aquella primera edición de ‘Històries de Joguets’ nos dio la oportunidad de crear una pequeña red profesional entre los participantes, de conocernos e iniciar un camino juntos, que este año culmina en una 2º edición en la que casi duplicamos el número de participantes.

Para conformar un juguete es necesario el ensamblaje de las piezas que lo componen. En la industria juguetera ibense, el sistema que permite dicha unión se conoce como ‘engafat’. Tomando como referencia este método, algunos de quienes participamos nos ‘engafamos’ como los juguetes antiguos de Ibi con la ilusión de crear un nuevo mecanismo artístico y cultural y echarlo a andar.”

(Cartel de la exposición, realizado por Miguel Ramal)

Con este pequeño texto, el artista Fernando Fernández Torres, alias Fefeto, y una servidora hemos presentado el catálogo de Històries de joguets II, una variopinta e interesante exposición colectiva en marcha hasta mediados de septiembre, en la que artistas, diseñadores/as y creativos profesionales de diversa índole comparten espacio expositivo con otras valientes personas aficionadas al arte y los juguetes. Este evento además supone el pistoletazo de salida de la asociación creativa Engafat, con sede en Ibi (Alicante) compuesta por más de una docena de profesionales que conforma una primera red de apoyo a la creación contemporánea de la que tengo el honor de formar parte, que está arrancando y pronto dará mucho que hablar. 

(Callejero Imaginado. Sofía Albero Verdú, 2018. Imagen de la autora)

Esta exposición, y hablo desde mi posición situada como comisaria y además creativa participante, puede ser considerada un hito por su especial relevancia en diferentes aspectos. Se trata del primer intento organizado y coherente de sistematizar las aportaciones actuales de los y las creadoras artísticas más relevantes de la Villa. Todo ello vehiculado por obras fuertemente contextualizadas en el territorio geográfico y conceptual de la comarca que vio nacer a los juguetes de hojalata, sufrió una enorme industrialización de la mano del desarrollismo franquista, acogió no sin controversia grandes oleadas de migrantes españoles y cambió de rural a urbana la cotidianidad de sus habitantes. Esto, felizmente, nos ha dado la oportunidad de abrir muchas y prolíficas vías de debate y crítica pública, auspiciadas además por un contexto institucional.

Además, cabe destacar el apoyo total del Museo del Juguete (y cuando digo el Museo me refiero a su coordinadora Pilar Avilés y al equipo de voluntarios a su alrededor) que ha producido el proyecto y posibilitado el contacto entre artistas y públicos, así como el intercambio de saberes y el disfrute de las producciones artísticas, tanto en la inauguración como en las acciones educativas paralelas.

(Uno de los carteles para la fiesta de inauguración, realizado por Fefeto)

(Taller educativo de creación de personajes, dirigido por María Rico y Cristina Pérez)

La condición artística del juguete, sus mecanismos y engranajes activados por la música, las palabras, la experimentación técnica, los procesos de fabricación de las piezas, la memoria, la nostalgia, la niñez, la fascinación por la estética de una época, las condiciones de producción, la crítica socialTodos ellos son aspectos que se dan cita en el heterogéneo discurso comisarial, ligado por el hilo de la historia personal en torno al juguete de 13 mujeres y 24 hombres (también en este caso observamos una mayoría masculina en la autoría). Obrasque me traen resonancias de proyectos de grandes artistas como Marisa González, quien experimentaba a principios de los 90 con el sistema digital Lumea y fragmentos de muñecas o los juegos didácticos de la artista y diseñadora valenciana Monika Buch. 


(Catálogos de la exposición con diferentes portadas como guiño a la apuesta por la diversidad. Imagen de la autora)

Una delicia y un respiro para el arte actual fuera de las grandes ciudades. Hasta el 16 de septiembre de este 2018.

http://www.engafat.com

http://www.museojuguete.com/es/ 

sábado, 14 de abril de 2018

Martín Etxauri, alias Txo!? y Geodesia

Esta pasada primavera se ha dado un proceso de investigación y creación artística en Navarra de los que dejan huella. El resultado más visible y vibrante ha sido esta pieza, “Habitando Geodesia” firmada por el artista Txo!? y presentada en Centro Huarte en febrero de 2018.

(Fotograma inicial de "Habitando Geodesia". 2018, Txo!?)

Una de las partes fundamentales del proyecto de investigación “GEODESIA, o hacia una cartografía del contexto artístico en Navarra”, liderado por Mireya Martín Larumbe y yo misma, y promovido por Centro Huarte mediante una estancia de investigación, ha sido la conexión que hemos podido establecer con Martin Etxauri Sainz de Murieta, alias Txo!?. No en vano, si esta investigación ha dejado algo claro es la importancia y el poder de las relaciones interpersonales en la creación artística actual. 

(Bocetos del artista para la elaboración de la pieza. "Habitando Geodesia". 2018, Txo!?)

Recordando el proyecto, el otro día pensaba yo que este encuentro ha hecho crecer el proceso investigador a través del arte y los lenguajes informáticos por caminos insospechados. Y que hay pocas cosas que me fascinen a día de hoy y una de ellas es la mente matemática. Para mí, las mentes matemáticas tienen algo de maravilloso por lo inexplicable. Creo que esa es la razón principal: que encierran misterio. Así me imaginé yo la mente de Txo!? cuando iniciamos la colaboración en el equipo. Puede que ésta sea una visión un poco naíf. Algo tendrá que ver también que yo venga del mundo del arte y las letras. Evidentemente las fórmulas matemáticas, la programación y visualización de datos no son inexplicables, sino que responden a una secuencia lógica de casos que las hace apuntar hacia el acierto o el error. Pero aun así, la organización conceptual que es necesaria para poder pasar de un estadio a otro de la explicación sin mayores vueltas de hoja ni reticencias, francamente me fascina. Al igual que el arte me maravilla por ese componente inalcanzable en la intención de dilucidarlo, la lógica exacta me parece que contiene magia. Y va Txo!? y nos habla de magia. Ha dado en el clavo. Qué otra cosa puede ser sino magia la aparición fortuita de elementos inesperados y sorprendentes en el momento justo. 


(Agentes artísticos navarros en movimiento. Fotogramas de "Habitando Geodesia". 2018, Txo!?)

Una deriva muy interesante que esta investigación ha tomado es el debate sobre la investigación-arte como forma de especulación. “Habitando Geodesia” nos ha dado la oportunidad de hablar sobre lo aleatorio, el azar… pero no del efecto (de fascinación en mi caso, pero también puede ser de cualquier otro tipo) en el/la receptora de la obra. 

¿Cómo impactan estas imágenes y sonidos en nosotros y nosotras? ¿Es la obra de arte la que fascina por sí misma o es la mano y la mente de quien crea? ¿No es verdad que conociendo más al artista, su entorno, intereses y procesos disfrutamos más del resultado?



jueves, 26 de noviembre de 2015

Alrededor de "Desenterrados"


Ayer por la noche, mientras intentaba dormirme, me venían a la mente frases con las que poder comenzar un texto que hablase sobre el fenómeno social que ha constituido la exposición “Desenterrados” del Artista Abel Azcona. Y esto me pasa porque hace mucho tiempo que una exposición, en Pamplona, no traspasaba los límites del interés del reducido círculo de artistas y personal asiduo a eventos artísticos (desde que vivo yo aquí, creo que nunca había sucedido a este nivel). Este evento ha ocasionado un gran revuelo mediático en media unidireccionales y en internet, donde ha habido una gran participación en la indignación colectiva plasmada en redes sociales, peticiones colectivas y denuncias formales específicas. Indignación que se ha producido por muy diversas razones, algo que me ha parecido ciertamente interesante.

Este aluvión de opiniones fruto de la provocación, como digo en varias direcciones, perfectamente orquestado por el artista, me trae a la cabeza la idea de múltiples capas de interpretación. La muestra ha traído la antipatía de diferentes sectores representativos del sistema cultural navarro. La Iglesia ha sido la cabeza visible de la indignación al decir sentirse ofendida por la utilización en una pieza de hostias consagradas, las cuales formaban la palabra “pederastia”. Los partidos políticos más conservadores afines a la confesión católica, han criticado al actual equipo de gobierno, sobre todo al alcalde, por permitir tal evento. La comunidad artística, con básicamente dos posiciones diametralmente opuestas, se ha hecho oír en las redes y otros medios como la prensa, para mostrar su desprecio ante la ambición mediática y económica del artista, al que ven al fin y al cabo como una víctima del propio sistema; o, en cambio, lo han ensalzado por ser un grande y atreverse a realizar este tipo de expresiones en público. La gente que ha visitado la exposición y ha querido dejar su opinión al respecto en libros de visitas y muros, ha plasmado opiniones para todos los gustos y colores. 



Grupos católicos han protagonizado momentos de rezo ante las piezas que los medios han querido presentar como las más polémicas. La televisión local ha incluido en todas las ediciones de los telediarios algunos de los efectos (los que a ellos les han parecido más relevantes) que ha producido la exposición en “la esfera pública”. Incluso en formatos más distendidos, como la tertulia televisiva, se ha sometido a análisis al artista, a su obra y a su cerebro, todo ello realizado por no-especialistas en arte y hasta por un neurocirujano.

Pero eso no es lo más interesante para mí en este contexto. Ni si quiera el hecho de que no se haya abierto un debate sobre la guerra civil, la pederastia o los abusos sexuales. Debate que (supongo yo que será por eso) queda automáticamente invalidado dado el estatus de PopStar del artista que lo propone. Lo que me ha llamado poderosamente la atención es, por un lado, la claridad con la que la gente ha comenzado a pronunciarse sobre lo qué es y no es arte, sobre cómo puede y cómo no puede ser un artista y sobre los límites morales que se pueden y los que no se pueden sobrepasar con la práctica artística. Yo pensaba que esto estaba abierto y en continuo debate y re-construcción. Pero se ve que no, me he perdido el día en que se dio la definición. Y, por otro lado, me resultan muy y muy interesantes todas las fuerzas que afloran ante un evento que, si tan insulso fuera, no tendrían porqué aflorar a lo mejor. La capacidad de convocatoria de quienes han puesto en marcha peticiones en change.org es envidiable, realmente. La facilidad con la que se habla de arte en medios públicos, se sepa o no sobre ello, es sorprendente también. Las contradicciones en nosotros y nosotras, que son continuas y hasta sanas diría yo. La lectura atenta de algunas personas mayores que aproximándose a las fotocopias de documentos, cartas y relatos expuestos, parecían sentir las duras historias de la guerra en carnes propias o cercanas. La auto-proclamación del Artista Abel Azcona como Artista, como en su día hicieran tantos otros…

viernes, 21 de marzo de 2014

Fondo y Superficie "en juego"



Sobre "GAME, mesa redonda sobre mujeres y artes en Navarra"

Ayer tuvo lugar en el Palacio del Condestable de Pamplona la mesa redonda GAME (Género, Arte, Museos y Economía) programada dentro del Festival Miradas de Mujeres, dirigida por Marta Prieto y moderada por Maier Vélez, Vocal de Cultura del COAVN Navarra. En ella participaron por orden de presentación, Maite Apezteguía, arquitecta y docente, Txaro Fontalba, artista visual, Alicia Otaegui, artista visual, Mercedes Jover, actual directora del Museo de Navrra y Maria Victoria Vidaurre, empresaria y presidenta de  AMEDNA (Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas de Navarra).

Las ponentes se presentaron y de forma diversa hablaron, unas, sobre sus experiencias personales y profesionales, otras, sobre puntos que consideraban importantes para el debate de las mujeres en las artes. Así, Maite Apezteguía hizo referencia a la necesidad de “ponerse el traje masculino” en una profesión como la arquitectura para ser competitiva. Txaro Fontalba señaló su sensación de “estar una y otra vez recomenzando” cuando abordamos este asunto que parece haberse estancado en el Estado Español desde los 90’s cuando se popularizaron las exposiciones de mujeres, como la célebre 100% comisariada por Luisa López Moreno y Mar Villaespesa. Alicia Otaegui habló del sobreesfuerzo que hemos de realizar las mujeres para adaptarnos a las circunstancias de presupuestos, presiones y tiempos en nuestro trabajo y destacaba que “el talento no tiene género, lo que sí lo tiene son las oportunidades”. Asimismo Mercedes Jover habló de su campo como un espacio liderado por mujeres en Navarra, así como de la necesidad de exigir cambios en la sociedad que incluyan a mujeres y hombres como artífices de los mismos. Por último, Victoria Vidaurre destacó algunos datos extraídos de informes como el de MAV, accesible en su web*, sobre los porcentajes superiores de mujeres licenciadas en Bellas Artes con respecto a los hombres y su contraste con el número de obras de mujeres y hombres en las colecciones de los museos de arte, etc.

Rápidamente salió a colación el tema de la visibilidad de las mujeres creadoras, si es o no adecuado priorizarla y anteponerla a otras estrategias de lucha por la igualdad. ¿Para qué es tan necesaria y merece toda nuestra atención? preguntaba una asistente a las ponentes. La respuesta fue clara y contundente: porque si no eres visible no existes. Maite Apezteguía, Mercedes Jover y Victoria Vidaurre argumentaron la evidencia de su necesidad, ya que las mujeres que trabajan en el mundo de las artes visuales (así como las profesionales de cualquier campo) deben dejar de pasar desapercibidas para que sus contribuciones y vidas sirvan de referentes para las generaciones actuales y futuras.

Pero la pregunta iba más allá. Recogía el debate que ya se dio en las jornadas teóricas del proyecto expositivo “Genealogías Feministas en el arte español: 1960-2010” ** así como en tantos otros eventos y que sigue hoy rebotando en el espacio del foro colectivo artístico feminista: si la simple visibilización de mujeres artistas es en sí misma una estrategia de transformación social, si funciona como un placebo o si incluso se trata de una estrategia contraproducente en el sentido de devaluación de la obra de mujeres artistas y teóricas, no sólo por el hecho de crear subcategorías para esa producción, sino porque puede desembocar en la composición de un totum revolutum en el que la única característica común entre las obras o los debates, es que han sido creados por una persona de sexo femenino.

Txaro Fontalba muy acertadamente apuntaba la necesidad de crear genealogías que están por escribir en contraposición a la mera visibilización, las cuales nos acercarían a un conocimiento más profundo sobre la producción artística femenina en nuestro país que es desconectada e “intermitente” al igual que afirma Patricia Mayayo. Fontalba destacaba así la diferencia entre la visibilización y el reconocimiento, poseedor este último de un consenso social que puede constituir en una mejor herramienta para la creación y consolidación de referentes femeninos en la historia y el presente. Así pues, la creación de genealogías y de reconocimiento, requiere de un trabajo de reflexión y creación de criterios que valoren la obra de las mujeres desde estructuras transformadas, según yo lo veo.

El debate entre fondo y superficie estaba servido.

Se habló de datos sobre mujeres y arte y del “misterioso” hecho de nuestra infrarrepresentación en museos, galerías, centros de arte… pero no de las estructuras patriarcales que sustentan esas desigualdades, del llamado “techo de cristal” ni de estudios actuales sobre el tema. Los datos cuantitativos sobre los porcentajes de mujeres licenciadas en Bellas Artes y sobre las obras realizadas por mujeres que los museos conservan, son datos muy significativos que nos hacen reflexionar. Pero que no han salido por primera vez en esta mesa. Ya han sido recogidos y trabajados por otras o otros profesionales, como es el caso de proyectos como el diagnóstico y plan de igualdad de género en la UPNA de 2006, o de teóricas como Rebeca Echavarri, que trabajan en nuestro entorno más cercano sobre nuevas tendencias de economía feminista

Se habló de liderazgo y de mujeres y de los estereotipos más comunes sobre si valemos o no como líderes, en lo que casi todas las ponentes concordaron en nuestra ineptitud (de las mujeres) para ese cometido. Por suerte Txaro Fontalba contestaba que es una cuestión “cultural y educacional” el hecho de nuestras inhibiciones a la hora de liderar equipos o empresas. También mencionaba a la filósofa Amelia Valcárcel a este respecto con su provocativa tesis del “derecho al mal”.

Se habló de profesionalización y de si es necesario o no que una mujer se presente con falda y tacones “así de altos”, como comentaba Mercedes Jover, para tomar posesión de su cargo cuando escala puestos en una empresa o en la administración pública. Tan vanas fueron algunas intervenciones.

Sobre museos no se habló.

Desde mi punto de vista, por esta disyuntiva de fondo-superficie y por debates superficiales (valga la redundancia) como éste, es porqué tenemos la sensación de estar volviendo una y otra y otra vez sobre el mismo asunto, “mujeres y arte”. Desde la mesa, como comentaba antes, se habló de la visibilización como una estrategia que sirve fundamentalmente para la creación de mujeres referentes. Me pregunto yo entonces, ¿por qué no partimos de referencias que ya han trabajado estas disyuntivas?. Existe un amplio corpus reflexivo en torno al tema con autoras no sólo anglosajonas, y desde miradas políticas ricas y diversas como son Beatriz preciado, Estrella de Diego, Amelia Valcárcel, Marina Núñez, Itziar Ziga, Rocío de la Villa, Marian López y un largo etcétera. Aquí se evidencia el problema del visibilizar por visibilizar, de permanecer en la superficie, de programar acciones políticamente correctas, como mesas de debate que se quedan en una referencia en un catálogo de un festival nacional con una hermosa foto, que es contraproducente por dos motivos fundamentales. El primero, ya que hablamos de construir referentes femeninos, porque no contempla los saberes que otras mujeres anteriormente han debatido ni profundiza sobre ellos, devaluando los conocimientos aportados, ocultándolos de alguna manera por puro desconocimiento. El segundo, porque dejan una falsa sensación de falta de saber en este campo cuando no es cierto. Las teorías feministas en humanidades, en las que según se dedujo ayer parece que no hemos avanzado en absoluto desde los 90’s, llevan una larga trayectoria y son releídas, transformadas y enriquecidas por muchas personas profesionales del campo. Por tanto es irresponsable concluir que este asunto es irresoluble, controvertido y poco conocido. Éste es un tema muy serio y para nada desdeñable, porque convierte en una tertulia lo que muchas profesionales, sobre todo mujeres, trabajan día a día mediante la investigación, práctica y teorización en disciplinas académicas y extraacadémicas fundamentadas.

Si hablamos de profesionalización, existen personas en la Comunidad Foral de Navarra por suerte que trabajan, reflexionan, estudian y escriben sobre el género, cómo se construye socialmente y las interacciones que se dan con otras disciplinas como las artes, etc. Quizá debamos darles la oportunidad de aportar su voz al foro público. Desde aquí no quiero dejar de reivindicar a las personas que tienen una trayectoria indiscutible aunque no necesariamente se hayan dedicado a los estudios de género o hayan trabajado sobre ello. Evidentemente, como mujeres de éxito que son, con su presencia reivindican una posición política como sujetos femeninos.

Pero ¡cuidado!. Esto no conlleva necesariamente que esta persona-mujer pueda ofrecer de manera innata una mirada feminista, es decir, crítica con las estructuras de dominación que son ejercidas socialmente sobre las mujeres. Ni tan siquiera una mirada de género, puesto que esto conllevaría enfocar el tema tratado desde la construcción del sujeto como mente y cuerpo sexuado en relación a su entorno.


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Enlaces al evento
 

*Informe MAV #11 “Mujeres en ARCO Madrid’13”. Informe MAV n.6, mayo 2011,
“Galerías, galeristas y artistas españolas”

**(Sirva como referencia la detallada exposición que realizó en dicho evento Xabier Arakistain)

miércoles, 29 de enero de 2014

minipimer.tv, a propósito de "(H)Adas" de Remedios Zafra

"_TECLEAR/CREAR_ "

"Proyectos y colectivos como Minipimer, que toman su nombre de una tecnología feminizada y doméstica como la batidora, serían un claro ejemplo (de representación afirmativa de la feminidad). El grupo-proyecto (Minipimer.tv) estaría concebido como un laboratorio experimental creativo y tecnológico que produce contenidos audio-visuales, live srteaming y experiencias estéticas y políticas, desde talleres y la reutilización de materiales, técnicas y dispositivos de baja tecnología, que en lugar de ser usados para prosumir acríticamente y repetir un mundo, son aquí empleados para producir, favoreciendo la experimentación con herramientas libres y resignificando las tecnologías y los contextos del do it yourself." 

"(H)Adas" Mujeres que crean, programan, prosumen, teclean. R. ZAFRA, 2013 (p 241)


A finales de diciembre tomé prestado el libro que cito arriba de la biblioteca de la universidad. Desde entonces he preparado unas treinta y cinco comidas y cenas, he leído unas mil doscientas páginas de diferentes autores, tejido un cuello, una braga, cuatro marca-páginas de búho, dos de mariquita y dos de tortuga, una cinta del pelo y dos gorritos, todo de lana. He hecho tres bizcochos, un pastel vasco y unas cookies de chocolate. He ayudado a dos niñas y dos niños con sus tareas de inglés y encargado durante algunas horas de una encantadora nena de diez meses.

Todas estas acciones que he enumerado son formas de prosumo DIY que realizo gracias a múltiples tecnologías consideradas domésticas o low tech como explica Remedios Zafra en su libro. Cierto es que estas acciones serán fácilmente olvidadas, al igual que muchas de las acciones similares que realizaran mis antepasadas, conformando "un linaje callado y anónimo, sin épica para los contadores de vidas" (idem. p 53). 

Ensamblar, tejer, cocinar, atender, cuidar, con cazuelas, carritos, bolígrafos, agujas, horno, batidora. Mujeres y máquinas. Acciones y tecnologías que hablan de reproducción y de hogar, que hablan de copiar/copiar. Remedios apunta que "no es casual que la secuencia esté también presente en los procesos de construcción identitaria y subjetiva". (idem. p 209)

Pero yo siento que al realizar todos estos trabajos he quitado, añadido, modificado y experimentado con los procesos y los resultados. He creado objetos, relaciones y he sumado aprendizajes siendo consciente de la tradición feminizada que los empapa. Puede que me haya desplazado hacia la secuencia copiar/crear que "implica pasar de la copia que infiere una repetición a su comprensión, apropiación y modificación" (idem. p 209). He contribuido a la construcción de mi identidad como persona y como mujer y ahora me veo reflexionando sobre ello. Remedios Zafra se refiere a esto y habla de la representación afirmativa de la feminidad como "una lectura posible de la elección de la feminidad o de la alteridad como uno de los muchos disfraces cargados de historia y relaciones de poder, pero que ya no se atribuirían a la fuerza, sino que se cargarían de un nuevo significado si son elegidos libremente" (idem. p 240). Otro asunto sería identificar los borrosos territorios de la libertad, pero éste no es el objetivo ahora.

Me propongo hoy bucear en una forma de transformación del bucle reproductivo compartiendo con vosotras y vosotros este enlace www.minipimer.tv que supone "visibilizar y resignificar los aparatos y tecnologías usados tradicionalmente por las mujeres en el ámbito privado" (idem. p 241), ya que yo misma las utilizo innumerables veces y, como veis, dan qué pensar y qué crear.


(mis marca-páginas de Búho, aprendido de Esperanza Rosas http://www.tejiendoperu.com/amigurumi/b%C3%BAho-marcador-de-libros/)








sábado, 14 de septiembre de 2013

Gonzalo Nicuesa



Ayer, al llegar a casa, repasando el catálogo de la exposición de Gonzalo Nicuesa, Una cierta mirada, pensaba en lo superficial, en lo banal, en toda la influencia que sobre su obra ha ejercido el Pop art y la insistencia con la que Gonzalo recurre a esta iconografía para retratar sus pensamientos. Pero observé un poco más. Reparé en los textos. Aunque desarrollan sólo algunas pinceladas, dan un giro al sentido comercial de estos “foto-dibujos”, como dice G. Laborra, que para mí tenían hasta el momento. Algo mucho más íntimo subyace en estos objetos cotidianos representados. La exposición en su conjunto parece un collage de objetos que nos retrotraen a nuestra infancia (la fuente de metal verde), a nuestra juventud (los edificios madrileños y los recuerdos de antiguos estudiantes), a modas de épocas pasadas (cassettes, vinilos…). Es un conjunto nostálgico. Incluso el smartphone sobre la mesa parece un recuerdo del pasado.

La forma de presentar las imágenes me parece muy moderna, en el sentido figurado y también el literal. Es decir, objetos sobre fondos blancos; primeros planos con filtros que dan grano a la imagen, ruido, pero cuidadosamente distribuido; plástico, colores fuertes y limpios, próximos a los primarios. Huye de construcciones tradicionales de temática, objetos y colores. Sin embargo, hay un tono de belleza clásica que hace que sea muy fácil entrar en su atmósfera. Algo muy nuestro, un sentimiento compartido que hunde las raíces en nuestro imaginario…

… en la utilización del dibujo a lápiz y en las composiciones simétricas, la rotundidad de las arquitecturas y la disposición de los elementos en la imagen, como posando para ser fotografiados.

Yo pensé en las baldosas, los grifos, los bodegones, las paredes y los blancos desnudos de Antonio López. Incluso en su Gran Vía. Pero estas imágenes nos hablan de otro lugar y de otro momento. Tan enmarañado y profundo como un “pantalón en el suelo”.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Participación ciudadana en Cultura y culturización de la Economía



¿Estamos mercantilizando las relaciones sociales, la creación de deseos colectivos y los vínculos comunitarios?

Es una de las cuestiones que me resuenan tras asistir los pasados días 28, 29 y 30 de agosto al curso de verano de la UPNA “Economía y cultura, Cultura y financiación”. En este curso varios ponentes profesionales de la gestión cultural analizaron las relaciones entre sector cultural y mercado. El tema más ampliamente debatido fue la nueva propuesta de ley de mecenazgo, dado que atañe directamente a Navarra. El borrador está disponible en la web institucional y se ha abierto un foro de participación ciudadana en internet, acotada en un plazo de tiempo insuficiente según los profesionales del sector. Además estos han detectado una serie de carencias en los textos que componen la iniciativa. Ya han surgido diferentes opiniones que apuntan errores en cuestiones de base, como la distinción entre “mecenazgo” y “patrocinio”, o la delimitación de criterios por parte del gobierno para declarar a entidades, proyectos o actividades de interés social. Diferentes colectivos se han puesto manos a la obra para portar nuevas ideas a la ley, así como para dar una visión crítica.

Pero no sólo se habló de leyes sino también de modelos de gestión cultural: privada, pública y comunitaria, de galerías de arte, del modelo anglosajón de financiación cultural, de marketing cultural y de industrias creativas. Marketing y cultura son palabras que juntas, todavía hoy, chirrían. No es fácil hablar de transacciones comerciales cuando nos referimos a productos que han surgido de motivaciones distintas a la rentabilidad económica. O al menos su propósito económico no es el único o el más importante. Por supuesto, las preguntas y contradicciones no tardaron en aparecer entre el público de las conferencias. El debate se abrió partiendo del choque frontal que se produce entre los conceptos mercado y cultura.

¿Son las producciones culturales bienes para vender?
¿Qué hay de las nuevas formas de creación cultural abierta, sin dueñ@? ¿Cómo se insertan en el sistema económico?
¿Hasta qué punto un arte no rentable es sostenible?
¿Cómo se compatibilizan y/o equilibran los beneficios sociales y los económicos en la gestión cultural?

Alguien del público comentaba: “estoy lejos de tomar los modelos empresariales de Apple, Ikea o Starbucks como ejemplos para trasladarlos al ámbito de la cultura.”

Si bien es cierto que la gestión cultural, tanto privada como pública, tiene modelos de producción propios, en las últimas décadas ha difuminado sus límites con las formas de hacer del marketing, la publicidad, el diseño, etc. En muchos casos se rige por la ley de la oferta y la demanda. A este respecto, Natividad Grund nos habló desde su experiencia como historiadora del arte, gestora cultural e investigadora. Detectaba diferentes niveles de mercantilización del ámbito cultural a través de las coproducciones o la participación ciudadana en la realización de proyectos. Según nos explicaba, debido principalmente a la precariedad que nos rodea, al mundo cambiante en que vivimos y a los avances en las tecnologías de la comunicación, han surgido nuevas formas de producción colectiva y nuevas estrategias de visibilización de los productos culturales.

Grund nos propuso una clasificación de nuevos modelos de proyectos culturales dependiendo de los objetivos y el nivel de participación de los usuarios. Por ejemplo, si el objetivo es rentabilizar un proyecto vendiendo entradas, productos promocionales, etc., una asistencia suficiente de público garantiza el éxito del programa. Si en cambio el objetivo es conocer a los diferentes tipos de usuarios y ahorrar trabajo a la empresa, se lanzan promociones, descuentos o pequeños obsequios a cambio del registro voluntario en una base de datos. Es una forma sencilla para las empresas de recabar información sobre los usuarios reales y potenciales, conocer sus necesidades o buenas ideas, como en bookmooch

Sin embargo, conforme el nivel de compromiso de los usuarios sube, la relación mercantil se distorsiona: el beneficio económico se desplaza hacia un punto invisible en la red creativa de la ciudad.

De esta forma, si el objetivo es intentar generar conocimiento y buscar en el usuario a un co-productor, sólo l@s usuari@s interesad@s participan. Asumen que la remuneración no existe, pues sus motivaciones van más allá del beneficio económico. Un ejemplo es laexposición expandida un proyecto construido mediante las aportaciones de muchos participantes con un alto nivel de conocimiento que hacen crecer el proyecto y dan lugar a la creación de nuevos conocimientos.

Por último comentamos iniciativas que apelan a una participación altruista y apasionada, pobremente remunerada, que responde a la necesidad de encontrar una vía de visibilización del trabajo propio mediante la colaboración con otros agentes culturales. Grund nos mostró cómo en la capital alemana, por ejemplo, podemos encontrar la plataforma Artconnect Berlin una forma de crear y compartir proyectos culturales gestionados de forma comunitaria.

Por fin se han dado cuenta de que todas las personas podemos ser creativas. Aquellas personas, empresas e instituciones que comercian con productos artísticos, culturales (o de cualquier otro tipo) han descubierto el potencial creativo existente en la sociedad de a pie y están poniendo a punto el exprimidor. Rubén Martinez, el último ponente, trasladaba la metáfora fluxus de ARTE=VIDA a TRABAJO=VIDA, refiriéndose al proceso de culturización de la economía que estamos sufriendo, donde nuestra cotidianidad se convierte en un espacio mercantil y nuestras relaciones sociales en comerciales. Trabajamos a todas horas en beneficio de ¿alguien?, ¿de tod@s?, no (o no sólo) porque nos paguen, sino porque nos gusta lo que hacemos.

jueves, 29 de agosto de 2013

De la isla...


Tan real como la vida misma. Así es como se nos presenta la obra artística de Iosu Zapata, ganador del segundo premio del certamen Pamplona Jóvenes Artistas 2010. El montaje expositivo “De la isla...” funde piezas fotográficas, instalaciones y audiovisuales con su obra premiada “Intervenciones Urbanas-I” en soporte fotográfico y vídeo. Todos los elementos quedan interrelacionados por su lenguaje objetual, inmersos en la poética de las cosas sencillas. En este trabajo, el artista retrata nuestro entorno más cercano y obviado hecho de ladrillos, los cuales en ocasiones forman parte de un proyecto tan necesario e íntimo como un hogar, y en otras, de un escenario desolado de escombros olvidados, de un no-lugar. Muros, materiales de derribo, ladrillos correteando, un estanque con vegetación diversa, un sillón al que le crece césped… son algunos de los elementos que conforman el universo de su lenguaje. Iosu Zapata dedica una atenta mirada a estos objetos que se habían dado por perdidos y les da vida mediante sus animaciones. Él mismo, comentando la exposición, destacaba la necesidad que tienen esos trozos de muro de sentirse vivos de nuevo y volver a formar parte de un sistema, de una estructura necesaria para la construcción de algo más grande. Este proyecto artístico podría entenderse metafóricamente como un reflejo de la necesidad de diversos colectivos de personas de entrar por fin a formar parte de una sociedad que los mira como piezas de puzzle dispersas, que no tienen los entrantes y salientes adecuados y necesarios para encajar con el groso del juego ya montado.

Su perspicua obra nos permite bucear más allá de las transparentes imágenes de escenas urbanas. Se trata de algo más que un mero reportaje de lugares recónditos y abandonados a su suerte. El autor les da otra oportunidad, enciende de nuevo su mecanismo y consigue que vuelvan a estar presentes en nuestras vidas a través de su función estética. Este proceso de reciclaje se entrelaza con el pensamiento del autor y con sus últimas experiencias ligadas al flamenco, a la relación con algunos de sus amigos gitanos y a su interés por la reutilización de objetos y materiales tras su experiencia artística en México DF en 2010. No es la primera vez que Iosu Zapata nos habla de periferias, bien sean geográficas o conceptuales. La conciencia social es algo recurrente en su obra, inmersa en una línea de pensamiento crítica con la sociedad capitalista de consumo, de acumulación y creación de basura y de espacios invadidos por ella. Buena cuento de ello dan las creaciones pertenecientes a la serie “Acumulaciones” (2010), como “Habitáculo residual” que fue expuesto en mayo de 2011 en el Horno de la Ciudadela de Pamplona. Si nos remontamos algunos años atrás, podemos observar cómo su trayectoria artística está inscrita en un compromiso con la constante visión crítica del mundo que le rodea. Participó como artista plástico y en la presentación de “Proyecto cero”, impulsado por La Plataforma de arte contemporáneo en Navarra en colaboración con el Museo Gustavo de Maeztu en Estella, que pretendió plasmar la actual situación de crisis y analizar el estado en que se encuentra el sector artístico en Navarra mediante la creación artístico-plástica colectiva. Asimismo, estuvo presente en el foro de proyectos artísticos Inmersiones ’09 celebrado en Vitoria, donde presentó obras como “Capitalismo caníbal” (2009), “Concentración” (2009) o “Bush mosqueado” (2008).
Tanto sus obras como su persona hablan del arte como forma de vida. Nos brinda la oportunidad de volver a mirar con ojos sinceros nuestra realidad tal cuál es, en toda su sencillez y su complejidad.

Sofía Albero Verdú
De la isla... Catálogo de la exposición Jóvenes Artistas, Pamplona. 2010

Síntesis


¿Qué nos ocultan los objetos que hablan de nuestra cotidianidad? Nos rodean y acompañan todos los días, custodian una parte importante de nuestras vidas, de lo que no solemos enseñar, de nuestra verdad más íntima. Nos esconden muchas cosas, pero hay quien sabe hacerlos hablar.

Amaia Gracia se pone a traducir

Quienes más la conocen afirman que es capaz de escuchar y entender la materia y descubrirnos su esencia.

Siguiendo la estela de la escultora Eva Hesse (1936-1970) experimenta con los materiales y nos delata su naturaleza. Centra toda su energía en mostrarnos la verdad de sus creaciones de forma cruda y directa con la pasión de una enamorada y eliminando todo lo accesorio.

Como una delineante de objetos construidos que acota la realidad con esquemas geométricos, nos presenta sus objetos-escultura mediante diferentes lenguajes pero siempre sobrios y radiantes. Escultura, dibujo y pintura se unen en Síntesis para revelarnos unas piezas sinceras y tremendamente atractivas, tanto por su desnudez como por la perfección de sus acabados.


Sofía Albero Verdú
Síntesis. Exposición Civivox Iturrama, Pamplona. 2010

Cómo se las arregla una poetisa que no utiliza las palabras



Sobre el blanco transparente emergen
Brotaron de la tinta, a merced del viento
Pero están clavadas en mis ojos como estacas

Esos rostros de papel…
Me susurran, me insinúan, ¿por qué me miran?
Se arremolinan con sus aleteos

Un sueño se quema lento
Mientras alguien sopla las cenizas.
Agua entre mis dedos


Cómo se las arregla una poetisa que no utiliza las palabras.

Si tuviese que comparar la obra de Mireya con una estación del año, ésta sería el otoño. Es la mejor época para detenerse a mirar el mundo que nos rodea y ver cómo se transforma rápidamente. El paisaje es uno de los más hermosos del año, tan rico y diverso como efímero y cambiante. Se despliega ante nosotros como las figuras en las láminas de Mireya. Se desvanece en cada pestañeo como el trocito de papel que sucumbe a una llama. Pero sucede algo extraño en este devenir. Pese a que las imágenes transcurren como el agua, el impacto que causan puede hacer que perduren en la memoria, para saborearlas después con toda tranquilidad.

Si me pidiesen que describiera cómo es para mí un beso, tendría que pensar primero en qué se siente al dar uno y, después, en como expresar algo tan personal como eso. La obra de Mireya es para mi algo parecido, porque me lleva a pensar en cómo expresar parte de una experiencia íntima que habla de sensaciones, en parte sólo comprensibles cuando las reconocemos en nosotros.

Las creaciones de Mireya Martín Larumbe nos dan la oportunidad de poner en marcha un proceso perceptivo íntimo diferente en cada uno de nosotros. Al igual que las rimas nos hacen disfrutar con la sonoridad de las palabras, los delicados trazos de sus ilustraciones permiten deleitarnos con la sensibilidad que transparentan. Las escenas son completadas por nosotras y nosotros, espectadores, cuando nos adentramos en la atmósfera que las envuelve. No sabemos nada de esas mujeres, ni cuál es su historia, sin embargo percibimos en ellas sensaciones que pueden resultarnos familiares.

Un beso no tiene un relato en sí mismo, pero puede conmovernos como la más maravillosa de las historias.



Sofía Albero Verdú

Recintos: Imágenes de lo inexplicable. Mireya Martín Larumbe.
Catálogo de la exposición. 2012